Estuvieron juntos ocho años, pero decidieron terminar. “Fue una decisión difícil pero es lo que hoy ambos necesitamos”, expresaba el tweet con el que Cande Molfese (29) confirmó su separación del actor italiano Ruggero Pasquarelli.
En diálogo con Lizardo Ponce, la influencer y actriz se refirió a la ruptura y dejó ver que la decisión principal fue de ella. “Es un momento particular, difícil pero también confiando mucho y sabiendo que las cosas se dieron de una manera bastante sana. Entregada a lo que se vine… Muy contenta con mi decisión. Muy en paz. Fue más desde mi lado pero obviamente las cosas son de a dos", dijo.
"Puede que mi demolición no esté en mis manos pero mi reconstrucción sí", puede leerse en el mensaje de Cande.
"Hoy por lo menos, no está en mis planes ser madre ni casarme. Pero me parece muy básico creer que por eso se puede terminar una pareja. Pero no fue un motivo, fueron muchas cosas. Algunas me las guardo para mí. Yo tenía ganas de seguir creciendo sin un compañero", siguió. Pero, a pesar de aquellas palabras, Cande Molfese compartió una reflexión, que muchos se preguntaron si estaba dedicada a su ex.
"No te agradeceré por este dolor. No te agradeceré por esta destrucción. Pero te agradezco por esta lección. Puede que mi demolición no esté en mis manos pero mi reconstrucción sí", expresa el cartel que compartió en sus historias de Instagram, red social donde la siguen más de 5 millones 400 mil personas.
Recordemos que Cande y Ruggero se conocieron en las grabaciones de Violetta, tira infanto juvenil que tuvo como protagonista a Tini Stoessel y que se emitió con enorme éxito durante tres temporadas.
A mediados del mes de mayo un confuso episodio los dejó en el centro de la polémica, cuando la actriz publicó un video en el que revelaba que Ruggero se había enojado con ella y le había tirado con un control remoto y justificó su actitud explicando que como italiano que es tiene su carácter.
Sus fans y seguidores se pusieron en alerta y le advirtieron que se trataba de violencia de género, pero ella intentó bajarle el tono al asunto: “Ah, lo del control remoto. Relajen chiques, mi novio es un sol”.