La mesa de Juana Viale tuvo este domingo la visita de varios personajes del mundo del espectáculo. Una de estas presencias fue la de Rodrigo Tapari, que llegó no solo para brindar un segmento musical sino que también aprovechó para hablar de diferentes cuestiones ligadas a su vida, tanto como su duro pasado como su feliz actualidad.
Tapari detalló varios detalles de su pasado, como cuando reveló haber tenido dos intentos de suicidio a raíz de una depresión, pasando también por su buen presente junto a su esposa Antonella Valenzuela y sus hijos. Cabe recordar que el artista es papá de Luciana, una joven de 17 años, y también de Mateo, un pequeño niño de 3 años.
En un pasaje del ciclo, la charla llevó a hablar de la relación de los niños con la tecnología, una problemática que afecta a varias familias por el excesivo uso del celular que se vuelve una adicción. Fue entonces cuando Rodrigo sorprendió al contar una dramática y muy fuerte vivencia que tuvo con Mateo.
Mirá También

¡Exclusivo! Susana Giménez contó por qué viaja a Miami y si visitará a Marley con su hija
Al hablar de los secretos y la facilidad que tienen los niños para burlar ciertas restricciones o reglas que los padres pueden imponer con sus hijos, Tapari explicó: “En Internet, por más que vos pongas los filtros que pongas, siempre llega algo”. Esta forma de no poder controlar el uso del teléfono hizo que el cantante recuerde una impactante historia.
RODRIGO TAPARI CONTÓ EL MAL MOMENTO QUE VIVIÓ CON SU HIJO POR SU ADICCIÓN AL CELULAR
“Con mi esposa, aparte de Luciana que tiene 17 años, tenemos a Mateo de tres años que es muy inteligente y hace poco descubrió el celular y nos dimos cuenta de que cada vez que lo agarraba se alteraba de una manera increíble”, comenzó explicando el intérprete, advirtiendo que Mateo fue teniendo comportamientos inusuales por estar delante de una pantalla.
Pero el problema real se originó cuando tanto el cantante como su esposa quisieron cortarle el uso de aparatos electrónicos a su hijo. ¿Qué pasó? Como respuesta, el niño reaccionó de muy mala forma. “Cuando quisimos ponerle el stop, te hablo de algunos meses mirando el celular, fue como un ataque de ira”, contó Rodrigo con una profunda tristeza.
“Nosotros lloramos esa situación porque se lo sacamos, se lo prohibimos, nos enojamos y hubo un cambio rotundo de ahí en adelante”, siguió explicando Tapari, convencido que como familia debían ponerle un límite a su hijo.
También cuestionó algunos métodos de enseñanza que hoy tienen en los colegios: “Hoy quizás pasa que en el estudio proponen desde chiquitos tener un día de electrónica, que es para estudiar, pero yo no sé hasta qué punto es conveniente”. Y esto mismo lo diferenció con cómo vivió su infancia: “Volvemos a cómo nos criamos, yo no sabía lo que era jugar con la electrónica, ni tener Internet y creo que uno usaba más la interacción. Tengo 41 años y jugábamos a la mancha y contábamos cuentos a la noche”.